IA y Automatización · Línea 1
Procesos que se
operan solos.
No vendemos IA. Resolvemos operaciones. Diagnosticamos dónde tu empresa pierde tiempo, diseñamos el flujo correcto y lo implementamos — con automatización, con LLMs o sin ellos, según lo que el problema pida.
Qué hacemos
Cinco capacidades.
Un objetivo: menos fricción operativa.
Automatización no significa reemplazar personas. Significa que las personas dejen de hacer lo que una máquina puede hacer mejor — para que puedan hacer lo que solo ellas saben.
Automatización de procesos
Los flujos repetitivos que consumen horas, en cero intervención humana.
Cotizaciones, onboarding de clientes, seguimiento de pedidos, notificaciones internas, reportes automáticos — cualquier proceso que hoy depende de que alguien lo dispare manualmente.
Agentes e IA conversacional
Asistentes que entienden el contexto del negocio, no solo las palabras.
Chatbots de soporte que consultan tu base de conocimiento real. Asistentes internos que responden preguntas sobre inventario, políticas o estado de pedidos. Agentes que toman acciones, no solo responden.
Procesamiento de documentos
Extracción, clasificación y enrutamiento de información de documentos sin intervención.
Facturas, contratos, formularios, correos — documentos que hoy alguien lee manualmente para copiar datos a otro sistema. Los procesamos con IA, validamos y enrutamos al destino correcto.
Integración de sistemas
Sistemas que no se hablan, conectados sin reemplazar nada.
CRM, ERP, WhatsApp Business, plataformas de e-commerce, Google Sheets, bases de datos propias — integramos los sistemas que ya usas sin migrar ni botar lo que funciona.
Orquestación de flujos complejos
Cuando el proceso tiene ramificaciones, condiciones y múltiples actores.
Flujos con lógica condicional, aprobaciones humanas en el paso correcto, manejo de errores y reintentos, observabilidad y alertas. Automatización que no se rompe silenciosamente.
Metodología
De la operación caótica
al proceso documentado.
No llegamos a implementar desde el día uno. Entendemos primero, diseñamos después, implementamos al final — y entregamos algo que el equipo puede operar sin nosotros.
Diagnóstico operativo
Mapeamos cómo opera la empresa hoy — no cómo debería operar según el manual. Identificamos los tres procesos con mayor fricción y calculamos el costo real de la ineficiencia: horas perdidas, errores frecuentes, cuellos de botella por dependencia de personas clave.
1–2 semanas · Entregable: mapa de procesos + priorizaciónDiseño del flujo automatizado
Diseñamos la solución antes de tocar código. Definimos qué se automatiza, qué sigue siendo humano (y por qué), qué herramientas se usan, qué datos fluyen entre sistemas, cómo se maneja el error y cómo se monitorea.
1 semana · Entregable: blueprint técnico + estimaciónImplementación iterativa
Construimos en sprints cortos con validación real, no en silencio durante meses. Cada sprint entrega algo que ya funciona en producción. El equipo del cliente prueba en paralelo — el feedback es inmediato, no al final.
2–6 semanas · Entregable: flujo en producciónTransferencia y documentación
Entregamos el sistema documentado, con guía de operación y sesión de capacitación para el equipo. El objetivo es que no dependan de nosotros para operarlo — solo para evolucionarlo cuando crezcan.
1 semana · Entregable: documentación + sesión de traspasoSeñales de resultado
Lo que cambia
cuando el proceso funciona.
No prometemos porcentajes genéricos. Estos son rangos reales observados en proyectos de automatización con empresas de perfil similar al tuyo.
Reducción de tiempo en procesos administrativos repetitivos
vs. operación manualTiempo promedio hasta el primer flujo en producción
desde diagnóstico aprobadoDependencia de personas clave en los procesos automatizados
después de la transferenciaRetorno sobre inversión positivo en el primer trimestre en la mayoría de casos
medido en horas recuperadasCómo pensamos
No vendemos tecnología.
Resolvemos operaciones.
La mayoría de proyectos de automatización fracasan no por falta de herramientas, sino por falta de diagnóstico. Tres principios que guían cómo trabajamos.
El problema primero, la herramienta después
No llegamos con n8n ni con GPT como respuesta predeterminada. El flujo define la herramienta — a veces es una automatización compleja, a veces es un script de 30 líneas, a veces es cambiar cómo trabaja el equipo.
El equipo debe poder operarlo
Una automatización que solo nosotros entendemos es un pasivo, no un activo. Documentamos, capacitamos y diseñamos para que el equipo del cliente la opere sin depender de nosotros para lo cotidiano.
La IA es un medio, no el fin
No todo problema necesita un LLM. A veces la solución más robusta es una regla simple bien implementada. Usamos IA cuando agrega valor real — cuando la variabilidad del lenguaje o el contexto lo justifica.
Integración con el ecosistema
Automatización como base
de todo lo demás.
Los proyectos de IA y automatización no operan en vacío — se potencian con los demás servicios y productos del ecosistema Grupo DYT.
Los proyectos que integran LLMs usan Token Gate como capa de infraestructura central. Una sola API key, control de costos, rate limiting y trazabilidad de uso entre modelos. Reduce la complejidad de integraciones y el costo de operación.
Las webs y e-commerce que construimos integran formularios, catálogos y flujos de pedido conectados a automatizaciones de backend. El sitio no es una vitrina estática — dispara procesos reales desde el primer clic.
Los proyectos de automatización de ventas y seguimiento de clientes se conectan nativamente con nuestro CRM ligero cuando el cliente no tiene uno — sin necesidad de integrar herramientas externas de terceros.
¿Por dónde empezar?
El diagnóstico cuesta cero.
La ineficiencia, no.
En una sesión de diagnóstico identificamos los procesos con mayor retorno de automatización en tu empresa. Sin compromiso, sin propuesta inflada.